Hablando de libros | Diario de un incesto - Anónimo

viernes, 29 de septiembre de 2017



Un libro necesario, porque nadie habla de esto

Diario de un incesto es la historia real, contada en primera persona, de una mujer que estuvo sometida a abusos sexuales y maltratos por parte de su padre cuando aún era una niña. Es la anatomía de una mente rota, la radiografía de un alma herida y, sobre todo, una visión privilegiada de cómo alguien intenta sobrevivir y cómo se relaciona con el mundo.

La autora cuenta su historia sin adjetivos ni metáforas de ningún tipo. El horror, primero tiene la cara de su padre y después la de todos aquellos que acaban utilizándola. Pasado el shock del incesto inicial, el lector descubrirá que la condena al infierno no eran las agresiones de su padre, sino todo lo que llegará después.



Hay libros duros de leer, sobre todo cuando sientes en tu piel algunos de los momentos que ha pasado quien relata la historia, en esos libros de realidad, donde ves lo podido que está el mundo, las secuelas que dejan los actos y la vida en si. Diario de un incesto ha sido un libro duro de leer, recuerdos de mi vida y miles de cosas que prefiero no comentar, me ceñiré básicamente a contar lo que este gran libro me ha transmitido.

El trauma que sufre la protagonista no es un trauma que con terapia se pueda superar, de hecho, ella va a varios psicólogos, psiquiatras y todo lo que se puedan imaginar, pero eso siempre lo tiene ahí, en un rincón de su alma, de su cuerpo, de su vida. Obviamente tengo que decir que me llegó (y ya sin entrar en mi vida personal) porque la historia está basada en un caso real, la autora sabe de lo que está hablando en todo momento porque ella fue quien lo pasó y eso hace que el libro sea más duro aún, porque no se guarda nada, detalles enormes y horribles que siente o sintió en su momento los suelta de forma desgarradora, que llega quieras o no. Y que hace que te pares a pensar en el mundo, en lo podrido que son algunos humanos.

El infeliz de mi padre me inspiraba lástima, así que yo le hacía sentir mejor con mi cuerpo. Eso me proporcionaba una singular percepción de mi propio poder.

Con este libro aprendí miles de cosas, que quizás algún día yo misma explaye, pero de momento me quedo con lo que sentí, los recuerdos, las palabras sin censura, los momentos relatados con todo lujo de detalles y la forma en la que nuestra protagonista se crió, maduro y vivió. Es duro saber que hay miles y millones de personas que han pasado algo así, que lo están pasando, y este libro sirve para darnos cuenta de que quizás tengamos que abrir los ojos con nuestros seres queridos y no pensar que ciertos "toqueteos" puedan ser broma, porque luego... existe el síndrome de estocolmo, algo que para mi ver la protagonista padece y será así de por vida.

Esperaba encontrar lo que terminé descubriendo, sin más. Una historia dura, pero como mismo nos dicen de la editorial, una historia necesaria, no para sentir pena, o rabia, simplemente para sentir y darnos cuenta de la asquerosa realidad que tenemos.

¿Lo recomiendo? Sin duda, pero para todo el mundo, leas lo que leas, abrirás los ojos con este libro, verás más allá de ciertas actitudes y hacernos enfadar con las leyes.
¿Lo peor? Que esta historia sea real.
¿Lo mejor? La forma de narrar todo, sin tapujos. Tal cual fue, tal cual lo relata.